viernes, 12 de julio de 2013

Capítulo 8

Todo había cambiado después de ese beso. Por un momento Els pudo sentirse la chica más feliz del mundo, y Max pudo sentirse bien, mejor que nunca con si mismo. Ahora estaban junto a Lúa y Mike mirando una película, en concreto "Un Paseo Para Recordar". A pesar de que era la película favorita de Els, en su cabeza no había otra cosa que no fuera Max. Esta sería la última noche que lo vería, porque solo causaba daños. Eso le dolía. Max era la persona a la que más quería, ni ella misma se imaginaba como podía querer tanto a un chico.
Estaba mirando la película pero sus ganas de llorar aumentaban al mirar la película, así que salió a la terraza. Se sentó en el suelo ya sintiendo como las lágrimas caían sin cesar por su piel. Cada vez con más fuerza. Esta noche sería la última que pasaría a su lado. No quería dejarlo marchar, perderlo, pero tenía que hacerlo. Después de esta noche desaparecería de la vida de Max.
Alguien apareció, era Lúa, por lo qur no le molestaba.
- ¿Qué pasa?- preguntó su amiga preocupada.
- Que le quiero- sus lágrimas caían sin parar- amo a Max.
Le contó todo lo que haría, que desaparecería de su vida para siempre, iba a cambiar como persona, él le había hecho cambiar. Lo que Elsa no sabía es que cambiaría más de lo que esperaba, mucho más.
- Lúa puedo hablar con ella?- la voz masculina de Max sonó en la terraza. Els se sorprendió e intentó secarse las lágrimas con la manga de su camiseta. Lúa de inmediato se fue, quería que hablaran porque estaba convencida de que estaban hechos el uno para el otro.
- ¿Todo esto es culpa mía, verdad?- preguntó ese chico acercándose a Elsa para abrazarla.- Yo te quiero pequeña- añadió teniendo a la chica a la que más quería entre sus brazos.
- No, todo es por mi. Por estar enmedio. Me voy Max me voy...- lloraba mojando la camiseta de Max- me voy de tu vida. Digas lo que digas lo haré, solo hago daño y por mucho daño que me haga, por mucho que me cueste, mañana no formaré parte de ti- dijo rompiendo a llorar como nunca. Esas palabras no solo provocaron las lágrimas de la chica, Max también lloraba, amaba a la chica más de lo que imaginaba. Pero no sabía que seguiría formando parte de su vida, tenía una forma de deapedirla en mente y eso sería la sorpresa que tal vez haría que cambiara de opinión.
- En serio lo harás? - Preguntó Max asustado.
-¿Cres que no lo diría en serio?- lo miró al sentir su voz, la voz llorosa del chico, se sorprendió al verlo llorar- shhhht no llores- con su dedo pulgar secó las pocas lágrimas de Max. Despues dirigió el dedo índice en sus labios. Podía sentirlos, pero no tanto como si los estuviera besando. Max la cogio por la cintura y se la acercó al cuerpo. La besó, la besó como nunca había besado a ninguna chica. Su necesiad era algo enorme, mágico, era adicto a ella pero eso tenía que acabar. Max no sabía que haría sin Elsa en la vida, desde ese viernes todo había cambiado en su vida. Poco a poco sus labios se separaron.
- Solo si tu tampoco lloras pequeña- susurró rozando los labios de la chica.- Si es lo que quieres, mañana cuando te despiertes ya no estaré, te amo, no lo olvides.- dijo en voz baja para que los de dentro no oyeran mucho aunque Max y Elsa no sabían que Mike y Lúa habían dejado una nota diciéndoles que se iban a su casa.

martes, 2 de julio de 2013

Capítulo 7

Elsa y Max caminaban juntos hacia casa de Elsa. Los padres de Elsa son hoteleros lo que hacía que los fines de semana estuvieran en un hotel, o trabajando o relajándose, esta vez trabajaban. Els se sentía la peor persona del mundo, como una mierda, vulgarmente hablanddo. Os contaré lo qie sentía:
Sentía como si algún insecto habitara en su interior y cada vez que cogía aire, éste sa alimentaba de su interior. Lo que no sabía Els era que sin Max, ese tipo de insecto acabaría con ella. Pero eso es el futuro.
Cada vez que pensaba en Max y Jane, el estómago se le retorcía, le entraban ganas de llorar, pero no quería hacerlo delante de la mejor persona que había conocido, no. Se lo prohíbia a sí misma.
Llegaron a casa. Sin conversación algúna, de nadie salió ni una palabra, era raro, pero Els estaba en su mundo, pensando en... Si en Max y si... Ella, Jena; y Max... Pensando en lo que acababa de pasar en ese bar con Jena. La había mentido por Els, él no era así, pero necesitaba estar con Els.
Entraron en casa y los dos, cansados de caminar, cayeron al sofá. Al haber hecho el mismo gesto rieron. Después, una cosa llevó a la otra y no podían dejar de reír. Era graciosísimo, porque sus risas eran muy contagiosas y se contagiaban entre ellos y no podían dejar de soltar una carcajada detrás de otra.
-Voy a llamar a Lúa- por fín Max pudo oír la voz de Elsa de nuevo, aún riendo pero ya más calmada. Le gustaba ese tono pícaro.
- Llama también a Mike o lo llamo yo, como quieras.
-Llámalo tu.
Els se acercó al teléfono fijo de la casa y marcó el número de Lu, que se lo sabía de memoria.
-¿Hola?- contestó su amiga desde el otro lado.- ¿pero tú no estabas con Max? Aproveeecha- hablaba rápido.
- Si pero hacemos otra noche de pelis en casa, ven cuando puedas a mi casa.
- Mmm vale...¿pero no quieres estar a solas con él?- dijo con ese típico tono pícaro.
-Ven cerda- dijo Els antes de colgar.
Mientras Els hablaba con Lu, Max llamó a Mike. Marcó su numero en el movil y lo dirigió a su oreja.
-¿Qué pasa tío?- habló Mike.
- Pues en casa de Els, a ver si vienes que también vendrá Lu.
- Pues vale tío, me visto y salgo de casa.
-Vale tío, nos vemos.
Max colgó, y se sentó en el sofá, esperando a Els. A los pocos segundos apareció la chica y se sentó al lado de él, muy pegada, casi encima.
- Lúa viene en un rato- dijo mirando los ojos de el chico, en los que se peedía e intentaba evitar pero era imposible.
- Mike también- dirigió su dedo indice a la cadera de la chica para causarle cosquillas. Al sentielo dió un pequelo salto riendo.
-No, que tengo muchas cosquillas- se quejó la chica. Se levantó y empezó a correr delante de Max que empezó a perseguirla para hacerle cosquillas.
Corrieron por toda la casa, dando vueltas por la terraza, hasta que por fin Max la cogió y la tumbó con cuidado en el sofá.
La cogió por las manos para que no pudiera moverse y así tenerla atrapada. Los dos tenían la respiración agitada y los dos reían. Al calmarse un poco Max se acercó a la oreja de la chica y le susurró:
- Te tengo enana- se separó de su oreja para volver a su sitio pero no pudo. Se quedó mirando su sonrisa.
-No por mucho tiempo- le susurró ella pícara. Los ojos de Max estaban clavados en los de Els y viceversa, que estaban como mucho a cinco centímetros. Los ojos de ambos a la vez bajaron hasta los labios del otro. Ambos sabían que los necesitaban. Max, no era consciente de sua actos, estaba como loco por besarla así que sin pensarselo más, se acercó a los labios de Els, los rozaba con cuidado y a la vez miraba los ojos de la chica que estaba más que nerviosa. Ella no podía más, necesitaba besarlos así que rompió el eapacio que quedaba y lo besó. Ninguno de los dos lo podía creer, por fin. Sus labios se movian al mismo tiempo, los labios de Max eran carnosos y cariñosos igual que los de Els, solo que los de Els eran cálidos y hacían que Max necesitara más de esos labios. No era consciente, Max, en ese momento no era consciente de la existencia de Jena.
Poco a poco sus lenguas empezaron a jugar. Els le mordió el labio inferior a Max haciendo que este sonriera. En ese beso, cada uno pudo ver como se querían, como deseaban ese beso. La sonrisa del chico hizo que se separaran y así coger aire. Juntaon sus frentes y fue cuando los dos se dieron cuenta de lo que acababa de pasar.
-Li siento- dijeron los dos al unisono haciéndo que se separaran.
Era un tanto embarazoso.

viernes, 28 de junio de 2013

Capìtulo 6

El Domingo por la mañana Lúa, Mike y Max se fueron, dejando así a Elsa sola en casa. Para que ésta pudiera volver de nuevo a su vida. Mirar la tele, escuchar música, estudiar, lo típico de los domingos.

Max también volvió a su mundo. Jena quería quedar con él, pero a él no se le veía muy convencido. Excusándose de que tenía que estudiar, no se vieron. Obviamente estudió, latín, tenía examen. Duerante toda la semana vio a Jena un día, el miércoles y fue algo raro. Y bueno... Habló por skype con Elsa todas las noches, contándose todo lo que habían hecho duarante el día, se ayudaban a estudiar. El domingo por la tarde quedó con Els, pero le dijo a Jena que había quedado con aua amigos.
Jena se sentía engañada, pero aún no sabía porqué. Pero pronto lo descubriría.

Era de nuevo viernes. Max se pasaría de nuevo por el bar del tío de Lúa, para así cuando Els terminara música se vieran un rato. Pero Max le dijo a Jena que se fue con sus amigos. No quería mentirla, pero Jena era muy sobreprotectora con lo suyo y celosa, sí, sobretodo celosa.No quería enfadarse con la que ahora era su novia, y mucho menos quería que Jena se enfadara con Els. Le tenía un gran aprecio, más del que debía tenerle a su novia. Pero Jena... También era buena persona, le hacía sonreír, y el sexo... Jena en la cama era como ninguna, según Max, claro.
Els, no paraba de pensar en ese chico, era como mágia o algo así, le encantaba estar con él, su sonrisa le estremecía, solo recordarlo sonreía, pero ahora no tocaba sonreir, sinó ir al bar.
Se acercó allí y vio a Max sentado que al verla sonrió. Sentado en la esquina, en esos pequeños bancos acolchados intentando parecer un sofá, muy comodos por cierto. Ella se acercó a Max y lo abrazó fuerte.
-Te echaba de menos enana- susurró Max agarrándola fuerte. Els se estremeció, un escalofrío recorrió su cuerpo. Abrazaba fuerte el cuerpo de Max y la cabez de Els estaba apoyada en su hombro.
-Y yo- dijo en un susurro- se acercó al cuello de Max y pudo oler esa colonia de chico que tan bien olía.- mm que bien hueles- dijo sin apartarse de su cuello.
- Me podría pasar abrazado a ti toda la vida- dijo abrazándola fuerte, más fuerte que antes.
Els se separó poco a poco de su cuello, apollando sus manos en los pectorales de el chico. Se quedó mirando sus ojos sonriente. Su mirada fue bajando hacia sus labios, quería besarlos, pero él... Sus labios ya tenían dueña, tenía que olvidarse de esos bonitos labios, de esa bonita persona.
Max también deseaba besarla, pero no quería engañar a Jena. Tenía una necesidad a probar sus labios. Los miraba, estaban perfectamente definidos, carnosos y finos, rojos, muy rojos y ni rastro de maquillaje, no como Jena que llebaba mil quilos de pinta labios. La quería, quería mucho a Els, puede que demasiado.
Els se acercó a Max para darle un beso en la mejilla, pero él no pudo resistir y giró un poco la cara para poder darle un beso en los labios, pero no llegó a tiempo ya que ella fue rápida y se lo dio en la comisura de lis labios. Los dos sonrieron. . Al haber pasado eso, los dos se quedaron sin saber que hacer ni que decir, asi que se sentaron pero pronto la conversación empezó a fluir.
-Siento no haber podido quedar contigo tenía...
- Que dedicarle mas tiempo a tu novia- le interrumpió ella, algo desanimada- Max, no pasa nada... No soy nadie para hacer que dejes de estar con tu novia... - Mintió.
Max se quedó perplejo ya que no era eso lo que quería decir. De hecho no le dedicó demasiado tiempo a su novia. Solo un dia. Lo cierto era que tenía que estudiar. Y sí, era la única persona que podía hacer que dejase de pasar tiempo con Jena, tan superficial como era...Max preferiría estar con Els, antes que con Jena y eso le asustaba.
- Si claro... Mi novia- dijo desanimado.
De pronto apareció Jena por la puerta, cosa que ni a Max ni  Jena les hacía mucha gracia.
-Max, cariño- se acercó y le besó, un pequeño pico. A Els le molestó bastante. - A hola Els... ¿Qué hacéis aquí? - Se hizo lo tonta.
- ¿Y tú?- preguntó Max, neutro, indiferente.
- Pues nada, como no has querido quedar conmigo... He venido a por unos chocolates calientes.
- Ah genial...- contestó Els perpleja. ¿Max no había querido quedar con Jena, pero si con Els? Oh dios... Els no parabba de pensar en eso.
- Bueno cielo, luego te llamo- se dirigió a Max. Se acercó a el y le besó, no como antes sinó que esta vez Els podía sentir dolor, mucho dolor.
Max sentía como la lengua de Jena se introducía en su boca y jugueteaba con la suya. No le gustó. Preferiría mil veces más estar con Els. Jena abrió los ojos y miró a Els. Max ya harto se separó de sus labios enfadado.
-¿Qué haces?- preguntó enfadado.
- Nada, solo demuestro que te quiero y que eres MÍO-señaló la palabra mío mirando con prepotencia y superioridad a Els. Ella bajó su mirada.
Jena por fin, se fue.
-Lo siento... - Se disculpó Max.
-Max no tienes que disculparte... Yo si que lo siento- bajó la mirada al suelo, respiró hondo y volvió la mirada a él- imaginate ser tu Jena... Ella solo te quiere.... Imaginate que te dice que no quiere quedar contigo y la encuentras con un chico... Te molestaría... Creo que debo irrme- se levantó- solo os estoy distanciando y causando problemas... Lo siento- empezó a caminar.
- Els- la llamó. Éste se levantó y la siguió hasta fuera- escúchame- le cogió la mano.  - Si no quisiera, no quedaría contigo, no te hablaría, si lo haho es porqué quiero y por estar contigo soy capaz de poner mi relación en peligro... Pero estos dias me has demostrado que... - la miró a los ojos- nada- rectificó.
Els le abrazó.
-Ven, voy a llamar a Mike y a Lúa que vengan a casa... ¿Noche de pelis?
-Me apetece- rió lo que contagió la risa de Els.
- Pero os obligo a volver a quedaros- dijo Els aún riendo.
- Mejor- rió aun más Max.
Els aún se sentía mal. Quería parar una buena noche para que fuera la mejor... Y... La última lo tenía claro.

martes, 25 de junio de 2013

Capítulo 5

Els abrió la puerta al llegar a su casa, invittando así a pasar a sus amigos. Éstos se dirigieron al comedor mientras Els cerraba la puera y abría las ventanas.
-Eh Els voy haciendo palomitas ¿vale?-Lúa se dirigió a la cocina.
-Pues yo voy colocando esto- añadió Mike refiriéndose al salón.
-Okay, mis padres no llegan hasta el lunes... No hay problema mueve lo que quieras- informó Els- yo voy arriba a coger las pelis- se dirigió caminando por el pasillo.
Max se sentía extraño y algo incómodo... No sabía que hacer.
-Pues te acompaño- persiguió a Elsa por el pasillo.
Els estaba más que nerviosa al saber que estaría a solas con Max en su habitación.  Caminaron hasta que Els se paró delante de una puerte de madera antes de abrir se giró y miró a Max. Se sonrieron y entraron.
Max estaba nervioso, pero mejor que quedarse allí solo y sin hacer nada.
Una vez allí Els cogió todas las carátulas y las puso encima de la mesa para poder verlas mejor.
-¿Me das un abrazo?- Preguntó pícaro y sonriendo el chico.

Els no lo dudó en dirigirse con fuerza a sus brazos. Era el típico abrazo de oso. Els se sentía protegida y enormemente bien entre los brazos de Max. Como si le conociera desde que nació, esa extraña sensación.
Max se sentía bien, no paraba de sonreír en sus brazos.
-Echaba de menos tus abrazos- susurro el chico. Els no pudo hacer otra cosa que sonreír. ¿Cómo debía sentirse? ¿Era imposible no sentirse celosa de Jena? ¿Se estaba enamoramdo de verdad?
-Y yo- susurró ella con algo de dolor. Él tenía a Jena... Ella estaba loca por un chico que diciéndole estas cosas le hacía feliz, pero también hacía más difícil que Elsa pudiara olvidarse de la idea de estar enamorada de el.

Finalemnte escogieron tres películas. Primero vieron "Resacón en Las Vegas", "A tres metros sobre el cielo" y "Paranormal Activity". En la última película ya habían pedido pizzas y cenaban, pero Els no salía de debajo de la manta. Max, Mike y Lúa no paraban de reírse de Elsa, hasta que   ella se reía de sí misma.
- Si os queréis quedar podéis- habló Elsa al terminar la película.
-¿Porqué quieres que nos quedemos?- preguntó Mike extrañado.
-Porque... - Intentó disimular el deseo de estar más tiempo con Max- tengo miedo...- fingió.
- En ese caso deberíamos quedarnos- aceptó Max sin dejar de mirar lo que él creía perfección en esa chica, Els.
La verdad es que Max también quería quedarse para estar más tiempo con su amiga.
Finalmente decidieron quedarse en la casa todos, jugando, hablando y obviamente, riendo.
Sin comerlo ni beberlo, Max y Els no oaraban de reír, mirarse, sonreirse...

lunes, 24 de junio de 2013

Capítulo 4

Era sabado,cobcretamente 5 de octubre.
Els despertó en casa de Lúa, que ya estaba despierta. Ella miraba la TV desayunando. Que vida la muy cabrona. Pensó Elsa al verla, claro que con cariño. Desayunaron, y luego se prepararon ya que no era muy pronto y tenían una comida con los del instituto. No apetecía mucho, pero mejor que quedarse en casa... Obviamente. Lúa se puso su típica ropa pija, en cambio Els vistió con una camiseta de Nirvana, su grupo favorito y unos vaqueros.
Llegaron al puerto donde habían quedado. Habían llegado ya un par de chicas y bastantes chicos. Lúa se llevaba muy bien con todos... Els era amiga de Lúa y bueno prefería estar con los chicos que con las chicas, puede que fuera algo raro, pero era así. Bueno, Mike era muy amiga de Els siempre hablaban y bromeaban, concretamente, reían juntos siempre que podían.
Fueron a un restaurante y se fueron sentando. Llegó Mike algo tarde pero nadie le dió importancia. Se sentó al lado de Els ya que no había nadie ocupando ese sitio y no le disgustaba para nada.

-¿se puede saber donde estbas? ¡Te he estado esperndo...- miró la hora del móvil- como mucho quince minutos!- exageró para darle una buena bienvenida.
-Hola a ti también- Mike se dirigió a Els aún riendo.

Mike dijo que vendría un amigo suyo pero nada fuera de lo normal. Al poco rato por la puerta apareció el amigo de Mike. Cuando Elsa volteó para verlo se quedó de piedra.
Su amigo era Max. Se alegraba de verlo, pero... Llevaba a una chica preciosa de la mano. Era rubia y tenia el pelo largo, liso pero n las puntas un tirabuzón ondulaba cada lgado de su melena. Sus ojos verdes y enormes y sus labios carnosos perfectamente marcados.
Cuando Els vio la chica quería ser esa chica, la que se hacía llamar Jena. No lo entendía, estaba celosa.

-Hola Mike- lo saludó con el típico choque de mano.-Hola Els- habló dirigiéndose a ésta de una forma más insegura.
-Ho ho hola- trtamudeó ella.
-Espera... ¿Os conocéis? - Mike estaba totalmente desconcertado.
-Larga hisrotia-habló Lúa sonriendo.
-Pues espero que me la cuentes eh- le contestó.
-Bueno... Chicas... Os presento a Jena, mi novia- intentó disimular que no era para nada una circunstancia embarazosa.
-Soy Elsa, pero llámame Els- dijo ésta intentando sacar una de sus mejores sonrisa que se quedó en la sonrisa más falsa del mundo.
-Lúa- le dió dos besos, bien dados y con una pequeña sonrisa de verdad.
Al terminar de comer los chicos jecesitaban "hablar" supongo que cosas suyas. Se quedaron Lúa, Jena y Els en el puerto, hablando. La verdad era muy maja, era la típica chica perfecta. Els no quería llevarse mal con ella porque le caía muy bien, solo que... MAX.

Al rato Jena se fue y la gente empezó a irse. Se quedaran en el puerto Els, Lúa, Mike y Max.
-Chicos, en mi casa no hay nadie... -Habló Els - y si venís a casa miramos pelis, palomitas, pizza, chocolate...
-Por mi perfecto- añadió Lúa- iba a venir igualmente.
- Yo me apunto- me dedicó una sonrisa aquel chico ruloso, Max.
- Pues yo no me quedare solo- soltó Mike.

Finalmente fueron a casa de Els mandando entre risas, miradas, y risas, sobre todo risas.

Capítulo 3

El mismo viernes, Els se sentía extraña pero raramente bien. Eso que le faltaba había aparecido de repente, ese abrazo llenó el vacío que provocaron todos esos años.
Max no se quedaba atrás, se sentía diferente y la sonrisa no se le borraba. Quería pasar más tiempo junto a su amiga Els, pero sabía que su novia era muy celosa, ella, Jena se enfadaría, y todo acabaría mal, así que... ¿ Para qué decirle algo? Estuvo con Jena hasta la hora de cenar que se fue a su casa ,ya que lo esperaban, solo que Jena no paraba de decirle que le pasaba algo, que estraba extraño, etc. Él no la quería mentir, pero aún menos quería perjudicar a Els. El sábado, asistiría a una comida, junto a su amigo Mike para así después pasar el resto de el finde con él. Lo que Max no sabía era que en esa comida se encontraría con muchos adolescentes entre los que se encontraban Els y Lúa. Se fue a dormir, estaba cansado, necesitaba dormir y asimilar lo ocurrido, pero aún así no dejaba de sonreír todo por Els. Al recordar su sonrisa sonrió aún más, de manera que cualquiera pudiera ver sus dientes perfectamente alineados. Recordó que ella, Els, le había dado su número así que decidió darle las buenas noches para poder dormir mejor, pensando en ella.
¿Pero a caso quería estar toda la noche pensando en Els? ¿Qué tenía esa chica? Él ya tenía a Jane pero Els... Era como de otro mundo. ¿Estaba enamorado de ella? Eso era imposible aunque con su pelo, perfectamente liso y de media melena, castaño claro, su sonrisa que no es perfecta, pero eso es lo que más me gusta, su imperfección. No es como la mayoría de chicas que intentan destacar siempre y estar muy guapas ,ella, sin embargo, es distinta. Decidió escribirle por fin.
"Buenas noches pequeña, duerme bien, espero volver a verte enana:)      -max- xx"

Lúa tenia una invitada especial esa noche, Els. En verdad de especial no tenía nada, era como de la familia.
Els estuvo contandole todo lo que habló con Max y sin duda alguna hablaba como tal enamorada. ¿Enamorarse en un solo día, unas pocas horas? Eso era impossible para la pequeña Els. Pero ese chico, ese chico de pelo castaño y ruloso, pero no muy largo, ojos claros y alto. Su piel perfectamente bronceada con el Sol, era especial, y su voz, era como la de un cantante. Estaban hablando de Lou, el primo de Els, que, por cierto, es el popular del instituto. Els odia eso. Nunca le ha gustado que la sociedad esté dividida en distintas etiquetas, pero es así y hay que aguantarse. Lo que os contaba, estaban hablando del chico cuando el móvil de Els vibró, lo que indicaba un mensaje. Els lo leyó y poco a poco la sonrisa se apoderó de ella.
-Oh Diós Mío- dijo ella llevándose la mano a la boca.
-¿QUEQUEQUEQUEQUEQUE? - Lúa estaba histerica.
-Es Max- se sonrojó.
-Oh dios, ¿qué dice?- preguntó ansiosa por saber.
- Mira- le dejo ver la pantalla lumikosa del movil.
-Respondele- no dudó en decir la amiga.
- ¿Y qué le digo eh?- Dijo Els vacilando en olan de broma.
-No se... ¿Buenas noches?- preguntó sarcástica.
Els empezó a escribir y borrar una y otra vez. Al fonal harta, y muerta de sueño le envió algo.
"Buenas noches Max, gracias por aparecer, un beso, nos vemos! -Els- xx"
Dicho esto se quedó dormida en esperar volver a verlo pronto, y no fue algo muy difícil de cumplir.

domingo, 23 de junio de 2013

Capítulo 2

Ella, Els, estaba pasmada, aún no lo creía, era algo imposible. Él también la miraba pero él lo hacia extrañado, sin entender nada de lo que pasaba y razones tenía, más que nada porque todo estaba siendo muy raro.
Finalmente Lúa, harta de todas esas extrañas miradas, decidió hablar. Se levantó de la silla y se acercó al chico.
-Hola- le habló como si nada - ¿Me puedes decir que está pasando?- preguntó.
-¿Me lo puedes decir tú a mi?- respondió con otra pregunta. La verdad es que ese chico estaba totalmente desorientado.
-¿Porqué sabias tu la canción que cantaba Els? No lo entiendo, la ha compuesto ella.- preguntó lo que de verdad le interesaba a Els, que no quitaba ojo ni oído de la conversación que mantenían los dos.
-Si te digo la verdad, no tengo ni idea- respondió. No se como me se esa canción, la conozco muy bien, pero... Es extraño- parecía asustado de su respuesta.
-No puede ser- susurraba una y otra vez Els mirando lo que estaba pasando.
-Qué es lo que no puede ser?- preguntó Lúa dirigiéndose a la protagonista.
- Ven-le respondió. Ella se acercó para que el chico no escuchara su converaación.
-Lúa... - Empezó a hablar nerviosa Els- ese chico es mi amigo imaginario.
-No... a ese yo también lo veo- respondió señalándolo
-A ver... Es igual que él solo que... Ha crecido. Esa canción la compuse con mi amigo imaginario, y él la sabe ¿coincidencia?- habló Els totalmente asustada por lo que decia.
- Pues dile a ver si te ha visto alguna vez o algo- respondió Lúa intentando animarla para que fuera a hablar con él.
-No voy a ir allí y decirle eh tío ¿sabes que?, cuando era pequeña tenía un amigo imaginario y ese eres tu. No tía, no. - Exageró.
Se pasaron unos minutos mientras ellas dos discutían por ir o no ir a hablar con él, finalmente, Els se acercó.
-Hola... - Dijo tímida- siento todo esto- se diaculpó por todo lo que estaba pasando.
- No pasa nada... No suele pasar pero... Da igual... Que coño ha pasado con esa canción? Porque me l se? Porqué sonrío al recordar esa canción? Ah me estoy volviendo loco. - Dijo nervioso.
- Se que esto te va a parecer raro pero... Yo...- intentaba hablar nervioaa- pues cuando era pequeña yo... Tenía un amigo imaginario... Pues éste es igual que tu. Él me hizo feliz cuando yo no tenía amigos, era el único que estaba allí y... Bueno yo componía canciones con él, compuse esa canción... Y tu la sabes... Se que esto es muy raro pero...
-Oh Dios Mío, por eso tengo tu cara tan conocida. En serio, no se porque, no he tenido amigos imaginarios, pero... Es raro.
- Lo siento... En serio, pero es que siento como si fueras tu, mi mejor amigo, al que tanto he hechado de menos... Me tomarás por loca... La verdad es que un poco lo estoy pero... Es difícil de explicar...
- Lo se... Oye... Me... Me darías un abrazo- preguntó el chico algo tímido, y inseguro.
-Obvio- habló Els abriendo sus brazos para darle ese abrazo. Ya en sus brazos, Els se sintió mejor que nunca, como si eso que le faltara dentro de ella, se hubiera llenado de repente.
-Me llamo Elsa... Pero... Puedes llamarme Els- sonrió al pensar que se estaban abrazando y aún no sabian como se llamaban. Resultaba gracioso.
- Max- Sonrió y se deshizo de sus brazos...
se pasaron hablando un buen rato hasta que Max tuvo que irse porque su novia lo llamó. Si su novia. En cuanto Els supo que Max tenía novia su cuerpo se estremeció lo que pasa es que... ¿Porqué? ¿A caso le importaba?