El mismo viernes, Els se sentía extraña pero raramente bien. Eso que le faltaba había aparecido de repente, ese abrazo llenó el vacío que provocaron todos esos años.
Max no se quedaba atrás, se sentía diferente y la sonrisa no se le borraba. Quería pasar más tiempo junto a su amiga Els, pero sabía que su novia era muy celosa, ella, Jena se enfadaría, y todo acabaría mal, así que... ¿ Para qué decirle algo? Estuvo con Jena hasta la hora de cenar que se fue a su casa ,ya que lo esperaban, solo que Jena no paraba de decirle que le pasaba algo, que estraba extraño, etc. Él no la quería mentir, pero aún menos quería perjudicar a Els. El sábado, asistiría a una comida, junto a su amigo Mike para así después pasar el resto de el finde con él. Lo que Max no sabía era que en esa comida se encontraría con muchos adolescentes entre los que se encontraban Els y Lúa. Se fue a dormir, estaba cansado, necesitaba dormir y asimilar lo ocurrido, pero aún así no dejaba de sonreír todo por Els. Al recordar su sonrisa sonrió aún más, de manera que cualquiera pudiera ver sus dientes perfectamente alineados. Recordó que ella, Els, le había dado su número así que decidió darle las buenas noches para poder dormir mejor, pensando en ella.
¿Pero a caso quería estar toda la noche pensando en Els? ¿Qué tenía esa chica? Él ya tenía a Jane pero Els... Era como de otro mundo. ¿Estaba enamorado de ella? Eso era imposible aunque con su pelo, perfectamente liso y de media melena, castaño claro, su sonrisa que no es perfecta, pero eso es lo que más me gusta, su imperfección. No es como la mayoría de chicas que intentan destacar siempre y estar muy guapas ,ella, sin embargo, es distinta. Decidió escribirle por fin.
"Buenas noches pequeña, duerme bien, espero volver a verte enana:) -max- xx"
Lúa tenia una invitada especial esa noche, Els. En verdad de especial no tenía nada, era como de la familia.
Els estuvo contandole todo lo que habló con Max y sin duda alguna hablaba como tal enamorada. ¿Enamorarse en un solo día, unas pocas horas? Eso era impossible para la pequeña Els. Pero ese chico, ese chico de pelo castaño y ruloso, pero no muy largo, ojos claros y alto. Su piel perfectamente bronceada con el Sol, era especial, y su voz, era como la de un cantante. Estaban hablando de Lou, el primo de Els, que, por cierto, es el popular del instituto. Els odia eso. Nunca le ha gustado que la sociedad esté dividida en distintas etiquetas, pero es así y hay que aguantarse. Lo que os contaba, estaban hablando del chico cuando el móvil de Els vibró, lo que indicaba un mensaje. Els lo leyó y poco a poco la sonrisa se apoderó de ella.
-Oh Diós Mío- dijo ella llevándose la mano a la boca.
-¿QUEQUEQUEQUEQUEQUE? - Lúa estaba histerica.
-Es Max- se sonrojó.
-Oh dios, ¿qué dice?- preguntó ansiosa por saber.
- Mira- le dejo ver la pantalla lumikosa del movil.
-Respondele- no dudó en decir la amiga.
- ¿Y qué le digo eh?- Dijo Els vacilando en olan de broma.
-No se... ¿Buenas noches?- preguntó sarcástica.
Els empezó a escribir y borrar una y otra vez. Al fonal harta, y muerta de sueño le envió algo.
"Buenas noches Max, gracias por aparecer, un beso, nos vemos! -Els- xx"
Dicho esto se quedó dormida en esperar volver a verlo pronto, y no fue algo muy difícil de cumplir.
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