Todo había cambiado después de ese beso. Por un momento Els pudo sentirse la chica más feliz del mundo, y Max pudo sentirse bien, mejor que nunca con si mismo. Ahora estaban junto a Lúa y Mike mirando una película, en concreto "Un Paseo Para Recordar". A pesar de que era la película favorita de Els, en su cabeza no había otra cosa que no fuera Max. Esta sería la última noche que lo vería, porque solo causaba daños. Eso le dolía. Max era la persona a la que más quería, ni ella misma se imaginaba como podía querer tanto a un chico.
Estaba mirando la película pero sus ganas de llorar aumentaban al mirar la película, así que salió a la terraza. Se sentó en el suelo ya sintiendo como las lágrimas caían sin cesar por su piel. Cada vez con más fuerza. Esta noche sería la última que pasaría a su lado. No quería dejarlo marchar, perderlo, pero tenía que hacerlo. Después de esta noche desaparecería de la vida de Max.
Alguien apareció, era Lúa, por lo qur no le molestaba.
- ¿Qué pasa?- preguntó su amiga preocupada.
- Que le quiero- sus lágrimas caían sin parar- amo a Max.
Le contó todo lo que haría, que desaparecería de su vida para siempre, iba a cambiar como persona, él le había hecho cambiar. Lo que Elsa no sabía es que cambiaría más de lo que esperaba, mucho más.
- Lúa puedo hablar con ella?- la voz masculina de Max sonó en la terraza. Els se sorprendió e intentó secarse las lágrimas con la manga de su camiseta. Lúa de inmediato se fue, quería que hablaran porque estaba convencida de que estaban hechos el uno para el otro.
- ¿Todo esto es culpa mía, verdad?- preguntó ese chico acercándose a Elsa para abrazarla.- Yo te quiero pequeña- añadió teniendo a la chica a la que más quería entre sus brazos.
- No, todo es por mi. Por estar enmedio. Me voy Max me voy...- lloraba mojando la camiseta de Max- me voy de tu vida. Digas lo que digas lo haré, solo hago daño y por mucho daño que me haga, por mucho que me cueste, mañana no formaré parte de ti- dijo rompiendo a llorar como nunca. Esas palabras no solo provocaron las lágrimas de la chica, Max también lloraba, amaba a la chica más de lo que imaginaba. Pero no sabía que seguiría formando parte de su vida, tenía una forma de deapedirla en mente y eso sería la sorpresa que tal vez haría que cambiara de opinión.
- En serio lo harás? - Preguntó Max asustado.
-¿Cres que no lo diría en serio?- lo miró al sentir su voz, la voz llorosa del chico, se sorprendió al verlo llorar- shhhht no llores- con su dedo pulgar secó las pocas lágrimas de Max. Despues dirigió el dedo índice en sus labios. Podía sentirlos, pero no tanto como si los estuviera besando. Max la cogio por la cintura y se la acercó al cuerpo. La besó, la besó como nunca había besado a ninguna chica. Su necesiad era algo enorme, mágico, era adicto a ella pero eso tenía que acabar. Max no sabía que haría sin Elsa en la vida, desde ese viernes todo había cambiado en su vida. Poco a poco sus labios se separaron.
- Solo si tu tampoco lloras pequeña- susurró rozando los labios de la chica.- Si es lo que quieres, mañana cuando te despiertes ya no estaré, te amo, no lo olvides.- dijo en voz baja para que los de dentro no oyeran mucho aunque Max y Elsa no sabían que Mike y Lúa habían dejado una nota diciéndoles que se iban a su casa.
viernes, 12 de julio de 2013
Capítulo 8
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