El Domingo por la mañana Lúa, Mike y Max se fueron, dejando así a Elsa sola en casa. Para que ésta pudiera volver de nuevo a su vida. Mirar la tele, escuchar música, estudiar, lo típico de los domingos.
Max también volvió a su mundo. Jena quería quedar con él, pero a él no se le veía muy convencido. Excusándose de que tenía que estudiar, no se vieron. Obviamente estudió, latín, tenía examen. Duerante toda la semana vio a Jena un día, el miércoles y fue algo raro. Y bueno... Habló por skype con Elsa todas las noches, contándose todo lo que habían hecho duarante el día, se ayudaban a estudiar. El domingo por la tarde quedó con Els, pero le dijo a Jena que había quedado con aua amigos.
Jena se sentía engañada, pero aún no sabía porqué. Pero pronto lo descubriría.
Era de nuevo viernes. Max se pasaría de nuevo por el bar del tío de Lúa, para así cuando Els terminara música se vieran un rato. Pero Max le dijo a Jena que se fue con sus amigos. No quería mentirla, pero Jena era muy sobreprotectora con lo suyo y celosa, sí, sobretodo celosa.No quería enfadarse con la que ahora era su novia, y mucho menos quería que Jena se enfadara con Els. Le tenía un gran aprecio, más del que debía tenerle a su novia. Pero Jena... También era buena persona, le hacía sonreír, y el sexo... Jena en la cama era como ninguna, según Max, claro.
Els, no paraba de pensar en ese chico, era como mágia o algo así, le encantaba estar con él, su sonrisa le estremecía, solo recordarlo sonreía, pero ahora no tocaba sonreir, sinó ir al bar.
Se acercó allí y vio a Max sentado que al verla sonrió. Sentado en la esquina, en esos pequeños bancos acolchados intentando parecer un sofá, muy comodos por cierto. Ella se acercó a Max y lo abrazó fuerte.
-Te echaba de menos enana- susurró Max agarrándola fuerte. Els se estremeció, un escalofrío recorrió su cuerpo. Abrazaba fuerte el cuerpo de Max y la cabez de Els estaba apoyada en su hombro.
-Y yo- dijo en un susurro- se acercó al cuello de Max y pudo oler esa colonia de chico que tan bien olía.- mm que bien hueles- dijo sin apartarse de su cuello.
- Me podría pasar abrazado a ti toda la vida- dijo abrazándola fuerte, más fuerte que antes.
Els se separó poco a poco de su cuello, apollando sus manos en los pectorales de el chico. Se quedó mirando sus ojos sonriente. Su mirada fue bajando hacia sus labios, quería besarlos, pero él... Sus labios ya tenían dueña, tenía que olvidarse de esos bonitos labios, de esa bonita persona.
Max también deseaba besarla, pero no quería engañar a Jena. Tenía una necesidad a probar sus labios. Los miraba, estaban perfectamente definidos, carnosos y finos, rojos, muy rojos y ni rastro de maquillaje, no como Jena que llebaba mil quilos de pinta labios. La quería, quería mucho a Els, puede que demasiado.
Els se acercó a Max para darle un beso en la mejilla, pero él no pudo resistir y giró un poco la cara para poder darle un beso en los labios, pero no llegó a tiempo ya que ella fue rápida y se lo dio en la comisura de lis labios. Los dos sonrieron. . Al haber pasado eso, los dos se quedaron sin saber que hacer ni que decir, asi que se sentaron pero pronto la conversación empezó a fluir.
-Siento no haber podido quedar contigo tenía...
- Que dedicarle mas tiempo a tu novia- le interrumpió ella, algo desanimada- Max, no pasa nada... No soy nadie para hacer que dejes de estar con tu novia... - Mintió.
Max se quedó perplejo ya que no era eso lo que quería decir. De hecho no le dedicó demasiado tiempo a su novia. Solo un dia. Lo cierto era que tenía que estudiar. Y sí, era la única persona que podía hacer que dejase de pasar tiempo con Jena, tan superficial como era...Max preferiría estar con Els, antes que con Jena y eso le asustaba.
- Si claro... Mi novia- dijo desanimado.
De pronto apareció Jena por la puerta, cosa que ni a Max ni Jena les hacía mucha gracia.
-Max, cariño- se acercó y le besó, un pequeño pico. A Els le molestó bastante. - A hola Els... ¿Qué hacéis aquí? - Se hizo lo tonta.
- ¿Y tú?- preguntó Max, neutro, indiferente.
- Pues nada, como no has querido quedar conmigo... He venido a por unos chocolates calientes.
- Ah genial...- contestó Els perpleja. ¿Max no había querido quedar con Jena, pero si con Els? Oh dios... Els no parabba de pensar en eso.
- Bueno cielo, luego te llamo- se dirigió a Max. Se acercó a el y le besó, no como antes sinó que esta vez Els podía sentir dolor, mucho dolor.
Max sentía como la lengua de Jena se introducía en su boca y jugueteaba con la suya. No le gustó. Preferiría mil veces más estar con Els. Jena abrió los ojos y miró a Els. Max ya harto se separó de sus labios enfadado.
-¿Qué haces?- preguntó enfadado.
- Nada, solo demuestro que te quiero y que eres MÍO-señaló la palabra mío mirando con prepotencia y superioridad a Els. Ella bajó su mirada.
Jena por fin, se fue.
-Lo siento... - Se disculpó Max.
-Max no tienes que disculparte... Yo si que lo siento- bajó la mirada al suelo, respiró hondo y volvió la mirada a él- imaginate ser tu Jena... Ella solo te quiere.... Imaginate que te dice que no quiere quedar contigo y la encuentras con un chico... Te molestaría... Creo que debo irrme- se levantó- solo os estoy distanciando y causando problemas... Lo siento- empezó a caminar.
- Els- la llamó. Éste se levantó y la siguió hasta fuera- escúchame- le cogió la mano. - Si no quisiera, no quedaría contigo, no te hablaría, si lo haho es porqué quiero y por estar contigo soy capaz de poner mi relación en peligro... Pero estos dias me has demostrado que... - la miró a los ojos- nada- rectificó.
Els le abrazó.
-Ven, voy a llamar a Mike y a Lúa que vengan a casa... ¿Noche de pelis?
-Me apetece- rió lo que contagió la risa de Els.
- Pero os obligo a volver a quedaros- dijo Els aún riendo.
- Mejor- rió aun más Max.
Els aún se sentía mal. Quería parar una buena noche para que fuera la mejor... Y... La última lo tenía claro.